Guías
El único momento en que la hora está anotada
Es el único caso en que la hora de nacimiento está anotada con minutos. Qué datos pedir, qué muestra la carta y cuándo conviene encargarla.
Un nacimiento reciente es el mejor dato que vas a tener
Casi todas las cartas natales de adultos se levantan con una hora aproximada: lo que alguien recuerda, lo que se dijo en casa, un redondeo a la media hora. Con un recién nacido no pasa eso. El hospital anota la hora con minutos y queda en el informe de alta y en la inscripción del Registro Civil.
Eso convierte la carta de un bebé en la más precisa que se puede encargar. El ascendente cambia un grado cada cuatro minutos, así que la diferencia entre una hora recordada y una hora anotada no es un matiz.
Qué datos hacen falta
Nombre, fecha, hora y lugar de nacimiento. El lugar es el municipio del hospital, no el de residencia de los padres: lo que importa es dónde estaba ese cuerpo bajo ese cielo.
Si el parto fue en un hospital de una ciudad vecina, usa esa ciudad. La diferencia en coordenadas es pequeña, pero es la que hay.
Qué muestra la carta, y qué no
Muestra dónde estaban el Sol, la Luna y los planetas en ese instante, y cómo se reparten sobre las doce casas desde ese punto de la Tierra. Es un mapa de un momento.
No es un pronóstico ni un informe de personalidad de un bebé de tres días. Nosotros dibujamos el mapa y declaramos con qué datos se hizo. La lectura, si llega, es cosa de quien la haga, y conviene desconfiar de cualquiera que la venda con certezas.
Por qué suele acertar como regalo
Los primeros meses llegan muchos objetos que duran una temporada. Una carta natal no se queda pequeña: es un dato fijo, y la pieza aguanta en la pared de la habitación durante años.
En la obra no imprimimos nuestra marca, así que lo que cuelga en el cuarto no es publicidad de una tienda. Y cada pedido lleva un certificado aparte con las coordenadas resueltas, la zona horaria y el sistema de casas, que es lo que hace que dentro de veinte años esa lámina se pueda comprobar.
Formato y momento
Para una habitación infantil, la lámina A3 enmarcada es la elección habitual: se lee de cerca y no domina la pared. El cuadro enmarcado ahorra el trabajo de buscar marco.
Se puede encargar en cuanto tengas la hora exacta, que suele ser el mismo día. Si quieres llegar al bautizo o a la presentación, cuenta con la estimación de entrega que verás en el carrito.
¿Y si el parto fue una cesárea programada?
No cambia nada del cálculo. La hora anotada es la hora de nacimiento, la haya elegido un quirófano o no.
¿Puedo poner el nombre en la lámina?
Sí, y también puedes ocultarlo. Nombre, fecha y lugar, y los datos de Sol, Luna y Ascendente son opciones que se activan o se quitan antes de pagar, y la previsualización las refleja.
¿Y si aún no tienen nombre?
Puedes pedirla sin nombre y guardar el diseño. Los datos de nacimiento no van a cambiar.