Guías
Las mismas posiciones, doce cortes distintos
Los planetas están donde están. Lo que cambia de un sistema a otro es dónde caen las doce casas, y por eso el sistema queda declarado en tu certificado.
Lo que un sistema de casas decide, y lo que no
Si dos cartas del mismo momento no coinciden, casi nunca es porque los planetas estén en sitios distintos. Las posiciones planetarias salen de las efemérides y no admiten opinión: el Sol estaba a 11 grados de Leo o no estaba. Lo que cambia es dónde se trazan las líneas que dividen la rueda en doce sectores.
Piensa en un terreno: la finca es la misma y las lindes se pueden repartir de varias maneras. Cada sistema de casas es un reparto distinto de las mismas lindes. Ninguno es el verdadero, y por eso lo importante no es acertar con el correcto sino saber cuál se usó.
Placidus, el que verás por defecto
Placidus divide el tiempo, no el espacio. Toma el arco que cada grado del zodiaco tarda en subir desde el horizonte hasta el mediodía y lo parte en tres. Es el sistema más extendido en la astrología occidental moderna desde el siglo XVII, y es el que sale por defecto en la mayoría de programas.
Tiene un límite físico conocido: por encima del círculo polar hay grados que no llegan a salir en todo el día, así que el reparto se vuelve imposible o absurdo. Si el nacimiento fue muy al norte, conviene mirar otra opción.
Whole Sign, el más antiguo y el más simple
En signos enteros el signo del ascendente es la casa uno completa, de 0 a 30 grados, y a partir de ahí cada signo es una casa. No hay cúspides intermedias ni signos interceptados, y no hay latitud que lo rompa.
Es el sistema de la astrología helenística, el más usado durante el primer milenio, y ha vuelto con fuerza. Si comparas tu carta en Placidus y en signos enteros verás que algunos planetas cambian de casa: es exactamente lo que se espera, no un error de nadie.
Koch, Regiomontanus, Igual
Koch reparte tomando como referencia la latitud del lugar de nacimiento y se popularizó en la astrología de habla alemana. Regiomontanus divide el ecuador celeste y fue el estándar medieval, con la que se levantaron las cartas horarias durante siglos. El sistema Igual traza casas de 30 grados exactos a partir del ascendente: conserva el ascendente y renuncia a que el mediocielo sea la cúspide de la casa diez.
Todas responden a la misma pregunta con criterios geométricos distintos. Ninguna es una versión mejorada de otra.
Por qué lo dejamos por escrito
Una carta impresa sin declarar su sistema de casas es un dibujo que no se puede comprobar. Alguien que quiera leerla dentro de diez años no sabrá bajo qué convención está mirando, y una casa distinta puede cambiar la lectura entera de un planeta.
Por eso el certificado que acompaña a cada pedido dice el sistema empleado junto con las coordenadas resueltas y la zona horaria. No es un adorno del paquete: es la única forma de que la pieza siga siendo verificable cuando ya no estemos delante para explicarla.
¿Cuál debería elegir?
Si no tienes preferencia, Placidus: es lo que espera la mayoría de quien lea la carta. Si el nacimiento fue a mucha latitud, o si sigues a alguien que trabaja en helenística, signos enteros. Lo que no cambia con la elección es el signo solar ni las posiciones planetarias.
¿Cambia mi signo?
No. El signo solar depende de dónde estaba el Sol, y eso no lo toca ningún sistema de casas. Lo que puede cambiar es en qué casa cae ese Sol, que es una pregunta distinta.
¿Puedo pedir la misma carta en dos sistemas?
Sí, son dos piezas distintas. Cada una llega con su certificado declarando el sistema con el que se trazó, así que se pueden comparar sin confusión.